La obra de la artista se compone de memorias que se desarrollan entre lazos afectivos, históricos y personales. Esto se puede ver específicamente en el uso de materiales heredados por sus abuelas, y en la elección de soportes como los platos, objetos que son propios del ámbito doméstico.
En sus trabajos relata su propia experiencia sobre el cotidiano en consonancia con lo doméstico; conceptos que al mismo tiempo se vuelven objeto y escenario principal de sus propuestas.